viernes, 21 de agosto de 2009

Una imagen y mil palabras

Una imagen vale más que mil palabras.¡Que desfachatez! O peor aún: una imagen dice más que mil palabras. Analicémosla. Ya de por sí, hay un numeral que me llama la atencion, el mil. ¿por qué mil y no dos mil, o quinientos treinta y tres? Debe ser que mil tiene un sentido de inmenso, incomensurable, inabarcable. En la tradición judía el mil es el número de Dios. De acuerdo "mil palabras" es una metáfora. Con estos nos estamos acercando a la contradicción que encierra la propia frase. Pues en la metáfora es donde encontramos un plus de sentido a las palabras. Estas dejan su significado habitual para tener otros, otros significados que con otras palabras no alcanzan a decirlo. Por ejemplo en este refrán, si se hubiese dicho que una imagen vale más que quinientas treinta y tres palabras, no me dice nada, porque ese número se remite al cardinal 533. Pero el mil es otra cosa. Ni novecientos noventa y nueve, ni mil uno; mil. También en esta sentencia popular, una parte excluye a la otra. Si una imagen vale más que cualquier número de palabras, quiere decir que en la imagen quedan excluidas las palabras. Ataquemos por otro lado. Hay un seminario de Lacan, cuyo año y orden no puedo recordar (y que habré leído vagamente, por lo tanto no deben creerme del todo), en que se pregunta por qué los planetas no pueden hablar. Porque no tienen boca... porque no tienen nada que decir... porque se los ha callado. Si se los calló es porque antes hablaban, claro que sí. Durante siglos el movimiento de los astros decían mucho sobre el destino de las actos humanos, y de las naciones, estamos hablando de la astrología, que todavía en nuestros tiempos sobrevive. Pero luego llegó Newton y calló a los planetas (y a los astrólogos). Pero si esos planetas hablaban es porque estaban en un ordenamiento simbólico. Digamos, había "mil palabras" que los sostenían, que le daban un lugar, además de hacerlos hablar. Con la imagen pasa lo mismo, habla si, y sólo si, esta en un entramado de significantes, y surgir una metáfora en ella. Tal vez por esto es que hay imágenes que no alcanzan con describirlo con palabras, porque tienen ese plus de sentido que producen la metáforas.
Pero pensemos el reverso. Una palabra vale mas que mil imágenes. Ya sea por su abstracción o por su sentido inabarcable. ¿Con qué imagen representas la libertad?¿con cadenas rompiéndose cual icono de Rocambole?. O la Dignidad (que sólo la talentosa madre de Milhouse pudo representarla en un dibujo). O qué pintura pudo acabar con el sentido los versos del bello poema Cantar de los Cantares:
Como un lirio entre los cardos
es mi amada entre las jóvenes.
Como un manzano entre los árboles silvestres,
es mi amado entre los jóvenes.